Si te gustan los computadores y quieres iniciar una carrera para crear aplicaciones que respondan a las diversas necesidades de las personas y el mercado, entonces lo tuyo es la resolución de problemas y el diseño de software podría ser una buena elección para ti.

Usualmente, el diseñador de software trabaja como parte de un equipo en que las principales fortalezas son la colaboración y el deseo de desarrollar un programa de manera eficaz y rentable.

El diseño de software es parecido a resolver un problema único que no tiene una respuesta definitiva y que tampoco puedes testear rápidamente, en el cual puedes valerte de algo tan simple como un diagrama de flujo —u otros tipos de diagramas— para ilustrar la arquitectura del software que servirá como guía a los programadores y al equipo de colaboración que está desarrollando el código.

Básicamente, esta área requiere lo mismo que cualquier otra trayectoria profesional: el trabajo duro determinará realmente el éxito, no el talento.

Para que saques el máximo provecho de tus habilidades y dejes fluir al geek en tu interior, en esta oportunidad te dejamos 8 consejos para iniciar tu carrera en diseño de software:

1. No menosprecies tu conocimiento y talento

Los ingenieros informáticos, desarrolladores, diseñadores, arquitectos en programación o similares no son genios ni de otro planeta. Como en cualquier industria, su habilidad se mueve de acuerdo a los desafíos y a la experiencia.

Por otra parte, encontrarás programadores con un talento o ética de trabajo excepcionales. Pues bien, dentro de estas personas perfectamente podrías encontrar a gente común como tú.

De todas maneras, para llegar a esta industria todos deben hacer el mismo recorrido: aprender lo teórico, lo técnico y luego aplicar todo lo aprendido en proyectos que les ayuden a desarrollar sus destrezas.

2. No te especialices

En los primeros años es mejor no especializarse en un lenguaje de programación en particular, ya que en muy pocos trabajos requieren un programador que solo conozca un lenguaje, incluso si es experto en él.

Familiarízate con tantos códigos como puedas y centra tu atención en los más populares o utilizados en el mercado: entre más amplio sea tu saber, más oportunidades tendrás.

Más adelante, habrá un punto en tu carrera en el que para convertirte en alguien imprescindible deberás especializarte. Sin embargo, dejémosle el futuro al futuro.

3. No subestimes tus capacidades

Aprender a codificar no es tan difícil como la mayoría de la gente piensa. Esencialmente, codificar es dialogar con un computador, pero en un lenguaje específico como JavaScript o Ruby, por ejemplo.

Tu trabajo como diseñador de software es comunicarte con el computador y darle tareas que debe llevar a cabo, como construir un sitio web: para hacerlo, el computador precisa de que un diseñador o programador de software escriba detalladamente las instrucciones paso a paso antes de ejecutarlas.

A medida que las tareas comienzan a ser más difíciles y a aumentar en cantidad, el quehacer de un diseñador de softwarecomienza a complejizarse y la lista paso a paso de mini tareas —que estás codificando— comienza a ser más confusa y tediosa. Por ello, el primer paso es aprender los lenguajes especiales que solo los computadores entienden.

4. Desarrolla tus propios proyectos

Tener proyectos paralelos o tu propio sitio web es siempre un consejo válido, independiente de si estás buscando trabajo en una empresa o si quieres trabajar como diseñador de software autónomo e independiente.

Ciertamente, tus propios proyectos mostrarán tus verdaderas pasiones y ayudarán a que mejores tus habilidades cuando tengas tiempo libre. Además, serán una excelente motivación si en tu trabajo formal no estás haciendo lo que soñabas.

Un proyecto propio se vuelve una vía de escape que, al mismo tiempo, puedes añadir a tu currículum.

5. Trabaja tus habilidades blandas

A menudo, las personas que trabajan en el área tecnológica olvidan desarrollar la habilidad de socializar con el equipo que deben trabajar y, en consecuencia, superar diferencias de opinión.

Las competencias sociales, laborales o blandas se consideran la parte más importante para conseguir el trabajo de tus sueños.

Por supuesto, puedes practicar tus habilidades técnicas para mejorar con respecto a tus conocimientos de programación, códigos y plataformas, pero si no puedes trabajar como parte de un equipo —o pensar más allá de lo evidente— puede que no seas mejor que los otros candidatos para un proyecto o puesto de trabajo. Por esta razón, invierte tiempo y practica para tus entrevistas con el fin de identificar las debilidades que tienes, mejorar tus aptitudes sociales y trabajar para mejorarlas.

6. Valora tu reputación

Ya sea que estés pasando de un trabajo fijo a otro o que estés tratando de trabajar por tu cuenta, tu reputación como diseñador de software es invaluable.

No importa si estás en una pequeña ciudad como Santiago de Chile o en una metrópolis como São Paulo, la comunidad de diseñadores de software es pequeña y la voz se puede correr más rápido de lo que piensas.

Recuerda mantener tu reputación en mente en todo momento sin importar dónde trabajes: si tienes un excelente desempeño, el buen boca en boca puede llevarte a tu próximo trabajo.

7. Desafía tus conocimientos

Para un diseñador de software, la capacitación se basa en gran medida en la iniciativa propia y para perfeccionar la codificación debes hacerlo mediante la práctica.

Asimismo, es bueno que vislumbres nuevos desafíos que te ayuden a crecer, pues tienes mucho espacio para seguir avanzando y progresando en el desarrollo de tus habilidades dentro del diseño de software.

¡Aprovecha cada oportunidad que tengas y nunca dejes de aprender! Si sientes que ya lo has hecho todo, siéntate y reflexiona: a un poco de imaginación de distancia encontrarás alguna materia reciente sobre la cual actualizar tu conocimiento.

8. No hay un mejor lenguaje para aprender

Los requisitos de un proyecto determinarán el mejor lenguaje de programación a utilizar.

En ocasiones, quizás tengas que utilizar múltiples lenguajes para completar un proyecto, ya que a veces muchos lenguajes trabajan juntos y no uno contra otro.

Cada lenguaje tiene un propósito previsto dentro de un proyecto dado y comparar ciertos lenguajes es como comparar un clavo con un martillo: están diseñados para diferentes tareas, pero juntos logran un objetivo común.

¿Cuáles son los puntos que sientes debes trabajar? ¿A qué aspectos de tu carrera en diseño de software debes poner más atención? ¡Coméntanos y abramos la discusión!

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